Desmontando objeciones sobre las bicicletas eléctricas

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Desmontando objeciones sobre las bicicletas eléctricas

En TURYBIKE ya llevamos 6 años desde que introducimos las primeras bicicletas eléctricas en Santander. Y sabemos lo díficil que es introducir un nuevo producto en un mercado tradicionalmente conservador y poco dado a la innovación cómo es la ciudad de Santander.  Afortunadamente  últimamente las cosas estan cambiando en esta ciudad, y cada vez hay más gente innovadora.

Luchas para romper las barreras administrativas, políticas y contra el miedo y el rechazó a lo desconocido. Actualmente estamos tratando de introducir el patinete eléctrico compartido . Y estamos volviendo a experimentar el rechazó de cuando algo nuevo irrumpe. Las contras siempre nacen de querer encasillar dicho producto en lo conocido, sin pensar que se abren nuevas opciones y posibilidades. Revisamos ahora las objeciones más comunes que nos hemos encontrado  en la gente para con las bicicletas eléctricas o bicicletas de pedaleo asistido.

Si es verdad, que en nuestra ciudad han pasado del rechazó inicial derivado del desconocimiento a ser ya un objeto de deseo de muchos consumidores. Por parte del turista que visita Santander, nuestra labor ha sido apreciada desde el primer momento que comenzamos con nuestros primeros alquileres y nuestras primeras rutas guiadas. Y estamos eternamente agradecidos por ello. Pero claro, quién puede resistirse al encantto de conocer una ciudad o una comunidad cómo la nuestra súbido a una bicicleta que conserva todas las ventajas de montar en bicicleta y reduce los inconvenientes.

1. No hay que pedalear
Falso: una e-bike no te lleva, sino que te ayuda a pedalear cuando necesites un poco más de fuerza o empuje.  Podíamos decir, que lo que hace es subir cuestas sin apenas esfuerzo.Y luego están, todas las ventajas que tienen las bicicletas: accedes a todos los lugares, no pagas gasolina, ni seguros, ni licencia.

2. Corren demasiado.
El pedaleo de una bicicleta eléctrica pedelec con asistencia eléctrica  alcanza, según marca la normativa, los 25 kilómetros por hora, momento en el que cesa la asistencia. Si todos circulásemos a esa velocidad las ciudades serían mejores y más habitables… De hecho, el planteamiento que vendrá en el futuro es convertir todas las ciudades en ciudades 30 Km/h.

3. Con ellas no haces ejercicio
No sudas… si no quieres sudar. Basta con apretar un botón para suprimir la asistencia al pedaleo, convertir cualquier bicicleta eléctrica en una normal… y romper a sudar, si es lo que te gusta. Escuchamos mucho eso de que ir en bici eléctrica es “hacer trampas”. Andando en bicicleta eléctrica si haces ejercicio y mejoras tu salud y forma física. Lo que evitas es hacer esfuerzos intensos si no lo deseas, pero haces un ejercicio moderado, y normalmente realizas más kilometros, además si vas al trabajo o a estudiar con ella la acabas cogiendo más a menudo.

Por otra parte, la movilidad sostenible no tiene nada que ver con la competición ni con ser mejores que nadie. La bicicleta además de ser un medio de ser un instrumento de ocio y deporte es un medio de transporte, muy eficiente y muy saludable.

4. Son para vagos o gente mayor.
La bicicleta no es sólo un deporte sino, sobre todo, un medio de transporte. Y puede haber gente que quiera desplazarse pedaleando sin hacer demasiados esfuerzos. Algún día tú también serás mayor y querras seguir disfrutando de pedalear. Sólo o en compañia.

5. Se pierde la magia de la bicicleta.
Falso. Moverte sobre una e-bike mantiene intactas la gran mayoría de sensaciones que emanan de una bici tradicional. Y al mismo tiempo, aporta otras nuevas. ¿Has oído hablar de la sonrisa eléctrica? Es la cara de felicidad que todo el mundo tiene al subirse en una de estas máquinas por primera vez. Nos consta, porque hemos visto a mucha gente experimentando esa experiencia. La libertad que experimentas con las e-bike se amplía porque ya no te frenan ni las cuestas.

6. Son demasiado caras.
El mercado de las eléctricas evoluciona . Pero  es posible encontrarlas por poco más de 1.000 euros.  Y siempre existe la opción de incorporar un kit eléctrico a nuestra bicicleta. Y si la usas cómo medio de transporte lo que ahorras en parking, seguro, itv, impuestos, gasolina etc es considerable ¿Te parece caro, para ser una bicicleta? Pues tienes que saber que una buena bicicleta de calidad también tiene su precio.

7. Necesitas carnet para conducirlas.
No, no hace falta carnet alguno para subirse a una bicicleta eléctrica y disfrutar de sus bondades (a menos que alcance los 45km/h, las conocidas como speed e-bikes). Que legalmente no son bicicletas. Aunque los medios de comunicación y algún personaje famoso diga que va a entrenar en bicicleta. Caso Piqué.

8. Contaminan.
Es cierto que una bicicleta tradicional siempre será más sostenible, dado que las eléctricas cuentan con una batería que, al concluir su vida útil, ha de ser reciclada. Pero eso no impide que sigan siendo infinitamente más ecológicas que cualquier otro vehículo motorizado; su huella de carbono es 16 veces menor que la de un coche tradicional y 6 veces inferior a la generada por una moto de baja cilindrada.

Además en Turybike,  recuperamos tu vieja batería, sustituyendo las pilas. Y todo ello otorgándote una garantía por el trabajo hecho.

9. La autonomía es limitada.
Actualmente no lo es.  Todo depende de cuantos amperios incorporé  la batería de la bicicleta. Pero, con una autonomía de 50 ó 60 kilómetros, que ya tiene cualquier bicicleta que tenga 10Ah de bateria. Es un rango en el que se mueve prácticamente cualquier bicicleta eléctrica, de 1000 euros. Con eso ya tienes para recorrer la distancia de tu casa al trabajo unos cuantos días. Y si quieres más, fácil: basta con una batería más potente.  Las hay de hasta 20 AH, para hacerte hasta 260 km .Sólo por curiosidad… ¿cada cuánto cargas tu ordenador portátil o tu smartphone?

10. Requieren demasiado mantenimiento.
Una eléctrica no necesita de muchos más cuidados que una bici tradicional. Los motores, especialmente si son de una calidad óptima, están preparados para aguantar miles de kilómetros sin dar un solo problema. Cuando hagas 1000.000 Km con el motor de una bicicleta eléctrica, seguramente ya te apetecerá cambiar de bici, en vez de arreglar el motor. Y para entonces estarás en plena forma, y apenas utilizarás la asistencia.   Los expertos indican que “únicamente hay que prestar atención a la batería, ya que si no se carga en un plazo largo de tiempo las celdas se pueden deteriorar. Basta con darle un carga completa cada mes aproximadamente y no hacer descargas profundas”. Y cuando hayan pasado más de dos años, y notes tu batería con menos autonomía, en Turybike te la reciclamos, para que sigas pedaleando con ella.

11. Son una simple moda más.
Es una revolución equiparable al mountain bike, que ha venido para transformar el concepto del ciclismo. Los datos no mienten, en Alemania se venden seis e-bikes por cada 100.000 habitantes, cifra que en Holanda alcanza las 16 e-bikes por cada 100.000 habitantes. Las bicicletas eléctricas están para quedarse. De hecho, cuando nosotros empezamos, la mayoría de las tiendas de bicicletas se resistían a incorporar las bicicletas a sus catálogos de ventas. Diciendo que eran motos, sin embargo ahora niegan ese rechazo y te dicen que ellos siempre habían creído en las bicicletas eléctricas.

 

TURYBIKE una compañia especializada en bicicletas eléctricas.

www.turybikeshop.com

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